¿Qué es el falso autónomo?
El falso autónomo (schijnzelfstandigheid) significa que un ZZP'er trabaja en la práctica como empleado — con horarios fijos, instrucciones del cliente y sin riesgo empresarial real — pero factura formalmente como autónomo.
Hasta 2025, el Belastingdienst miraba hacia otro lado. Eso ha cambiado: las inspecciones son más estrictas, las multas más altas y el cliente puede tener que pagar impuestos salariales retroactivamente.
- Impuesto salarial adicional + multa (paga el cliente)
- Pérdida del derecho a la deducción por autónomos
- Reclamación de la deducción inicial y exención MKB
Checklist: 8 puntos a comprobar
Sin lugar de trabajo fijo en el cliente
Trabajar siempre en la oficina del cliente indica relación laboral. Asegúrese de poder trabajar también desde casa.
Sin horario fijo impuesto
Si el cliente decide cuándo trabaja (9-17, presencia obligatoria), puede haber subordinación.
Usted decide cómo ejecutar el encargo
El cliente define el resultado, no su método de trabajo.
Trabaja para varios clientes
Un cliente con más del 90% de su facturación es un factor de riesgo. Diversifique.
Asume su propio riesgo empresarial
Si el trabajo no es correcto, lo corrige usted sin pago extra.
Tiene un contrato ZZP firmado
Un contrato de prestación con cláusula de independencia demuestra una relación comercial.
Factura por proyecto o por horas
Un importe mensual fijo similar a un salario aumenta el riesgo.
Usa su propio equipamiento
Portátil, teléfono y herramientas propios demuestran verdadera independencia.
¿Cuál es la solución concreta?
Lo esencial es un contrato sólido — un contrato de prestación — que indique explícitamente que no hay relación laboral. El contrato debe:
- Confirmar la independencia del contratista
- Establecer que no hay subordinación
- Permitir varios clientes
- Regular correctamente la responsabilidad
- Estar firmado por ambas partes
Con SmartWerk crea un contrato de prestación en minutos. Su cliente firma digitalmente — sin imprimir ni escanear.
Autoridad, sustitución y riesgo: tres preguntas clave
La evaluación gira en torno a tres preguntas: ¿debes hacer el trabajo personalmente?, ¿trabajas bajo la autoridad del cliente? y ¿asumes riesgo empresarial? Cuanto más te parezcas a un empleado, mayor el riesgo de recalificación.
Qué hacen juntos cliente y autónomo
Ambas partes ganan con la claridad. Recoge el encargo en un contrato, acuerda el resultado en lugar de la presencia y comprueba con regularidad que la práctica sigue encajando con el contrato.
Si Hacienda hace preguntas
Responde a tiempo, reúne tus contratos, facturas, presupuestos y pruebas de otros clientes y busca asesoramiento. Un expediente bien llevado marca la diferencia entre una consulta breve y un procedimiento largo.
Preguntas frecuentes
¿La aplicación afecta a todos los autónomos?
Las normas se aplican a todas las relaciones de encargo, pero la atención de Hacienda va primero a situaciones con indicios claros de relación laboral.
¿Me protege siempre un contrato firmado?
No. Lo que cuenta es la ejecución real. Un contrato que no encaja con la práctica ofrece poca protección.
¿Quién corre el riesgo, yo o mi cliente?
Sobre todo el cliente puede afrontar liquidaciones adicionales, pero tú también puedes sufrir consecuencias, como perder deducciones de empresario.
¿Puedo trabajar para un solo cliente?
Puedes, pero aumenta el riesgo. Diversifica si es posible y demuestra espíritu empresarial, por ejemplo con captación propia y medios propios.
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Protéjase contra el falso autónomo. Envíe hoy su primer contrato de prestación.
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